Nuestra Universidad

La  Universidad del Cauca nació en los albores de la vida republicana de Colombia (1.827) y por iniciativa de los libertadores.
Hizo parte de los esfuerzos denodados de Francisco de Paula Santander por la fundación civil de establecimientos educativos de nivel superior en las principales ciudades de la patria recién liberada,  para efectos de la formación de los ciudadanos que habrían de fundamentar la vida nacional independiente de todos los órdenes, en distintas esferas y actividades.

Desde un principio contó esta casa de estudios con el interés y la preferencia de Simón Bolívar. Varios de los decretos sobre educación superior expedidos por el Libertador, 10 fueron en Popayán, en el ámbito de la Universidad del Cauca.

La Universidad tiene sus raíces en un establecimiento educativo de primer orden en los tiempos coloniales: el Seminario Mayor de Popayán. En este tuvieron amplio impacto las ideas más novedosas del pensamiento filosófico, político i científico del mundo, de finales del siglo XVIII, el Siglo de las Luces. Allí, precisamente, se formó la generación que sería protagonista y mártir en las luchas de la Independencia. Caldas, Torres, hombres de estudio y decisión entre muchos otros.

A semejanza de esos tiempos, la Universidad ha seguido y sigue siendo factor de conocimiento, progreso y foro de libre examen de las circunstancias y alternativas de la vida social, dinamizando y clarificando de manera incesante el contexto de la expresión y la participación ciudadana.

A lo largo del siglo XIX, coincidiendo con la importancia económica y política de Popayán, la Universidad del Cauca se constituyó en polo permanente de atracción para las gentes de vastas regiones del País. Era la meta ideal de jóvenes deseosos de estudiar y prepararse, provenientes de toda la región occidental colombiana, el Gran Cauca de entonces, que limitaba con Antioquia y con el Ecuador.

Estas preferencias, que correspondían a la excelencia de esta casa de estudios en el contexto cultural colombiano, produjeron saldos difíciles de igualar por otros centros educativos de la época y aun de hoy,  en sus claustros se han formado hombres y mujeres que han hecho historia, más de quince Presidentes de la República, personajes de Estado, ilustres escritores, Maestros de la palabra, investigadores de reconocida trayectoria, artistas y destacados académicos.

Es así como la Universidad fiel a su legado histórico y misión forma profesionales con integridad ética, comprometidos con el bienestar de la sociedad, facilitando el espacio para la generación y socialización de la ciencia, la técnica, la tecnología, el arte, la cultura, la investigación y la proyección social